La Alianza de Amor sellada con María comprende necesariamente una proyección apostólica. Todo cristiano está llamado por la Alianza, al compromiso de construir el Reino de Dios en la tierra, como discípulo y apóstol del Señor. El schoenstattiano comprende su compromiso con María- la Compañera y Colaboradora permanente de Cristo en toda la obra de la Redención- como un compromiso a colaborar activamente con Ella y con Cristo en esta obra. Para ello se pone enteramente a su disposición, abandonándose en sus manos, sabiendo que si se deja guiar por María, en la fuerza de la gracia, podrá contribuir eficaz y fecundamente en la viña del Señor.
(Tomado del "Manual del Dirigente. P Rafael Fernández)





