El motivo de este artículo es simplemente compartir tres ideas concretas que tienen que ver con el significado y mensaje que se esconde detrás de este tiempo extra-ordinario de Juventud y de Alianzas que estamos viviendo. Digo extra-ordinario porque pretendo evitar el riesgo del acostumbramiento a, al menos, algunos de los hechos que se dan en medio de nuestros días, y constituyen las vías elegidas por Dios, para que a través de María podamos captar su mensaje. Digo extra-ordinario también porque mientras la mayoría de los jóvenes son llevados a utilizar su libertad de manera egoísta, sin responsabilidad y como una herramienta para conseguir exclusivamente el placer efímero del día a día; veintisiete Jóvenes absolutamente normales y sanos, en ejercicio pleno de esa misma libertad, decidieron sellar para siempre un compromiso de Amor con María en su Santuario.
La primera idea se refiere a la “Alianza de Amor con María como un SIGNO”. Una Juventud Schoenstattiana sin Alianzas de Amor es una Juventud estéril, sin frutos y sin proyección. Más allá de lo meramente cuantitativo, debemos interpretar los números como un gran termómetro que refleja el espíritu de nuestra Juventud. Que cada año crezca la cantidad de Jóvenes dispuestos a sellar su Alianza de Amor con María, que sigan surgiendo vocaciones sacerdotales (Mati Falavigna) , que se hagan tres misiones distintas en un mismo año: Deán Funes, Pila y Chilecito, que tengamos nuevos profesionales de excelente nivel (Tomi Rinke) y nuevos matrimonios formados por jóvenes que crecieron en esta juventud (Lucas Aliaga y Sofi Malbran, Cito Tey y Coty Maranzana), son todos signos de una Juventud que esta viva y que lo esta en plenitud.
La segunda idea tiene que ver con la “Alianza de Amor como una OPCIÓN”. Cuando iniciamos nuestro año en San Clemente nos propusimos, como juventud, una meta muy clara: hacer de este año el más mariano de la historia. El pasado 18 de Octubre lo pudimos cumplir. Si me preguntaran hoy cuál fue la decisión más importante que tomamos este año teniendo en cuenta todos los proyectos realizados, como ¿Qué vas a hacer por tu Patria? Junto a F180, la formación de nuevos Grupos de Vida, las misiones, la CPKUP, los campamentos y demás acontecimientos, respondería con toda seguridad que lo más importante fue haber puesto a María, desde el principio, en el centro de nuestra vida. Dejamos que La Mater sea nuestra única estrategia y nuestra única garantía. Decidimos apostar todo, sin reservas, poniendo a prueba nuestra confianza y dejando que sea Ella la que obre: ¡Reina Glorifícate! fue nuestra manera de expresarlo. Así fue como pudimos vivir después un año colmado de fecundidad, donde cada uno de los proyectos que en algún momento habíamos soñado no solo se fueron realizando, sino que fueron quedando minúsculos frente a la inmensidad del actuar de María.
Por último quiero hablarles de la “Alianza de Amor como REVOLUCIÓN”. Probablemente muchas personas, si no es la gran mayoría, cuando escuchan la frase “Alianza de Amor con María” experimentan una mezcla de ternura y romanticismo que derivan en la típica frase: “que lindo…” o “que amorosos estos chicos que le declaran su amor a la Virgencita...”. Si bien está bien que así sea, creo que esta vivencia es absolutamente parcial y le quita la altísima cuota de idealismo y grandeza que se encierra en el interior de cada joven que, lleno de audacia, decide poner en manos de María las riendas de su vida. Hace unos días, un grupo de chicos de la JM tuvimos una excelente reunión con el Cardenal y Arzobispo de Bs.As. Jorge Bergoglio. Después de ponerlo al tanto de todo lo que estábamos haciendo en Córdoba como jóvenes, para tratar de dar respuestas a las necesidades del hombre en este tiempo, nos dejó en claro que lo más importante que debíamos hacer para no perder el rumbo y poder gestar una nueva sociedad, es apostar en “espiritualidad, espiritualidad y espiritualidad”. Ese fue el mensaje que nos quiso dejar uno de los hombres más influyentes de nuestro país, reafirmando una línea que ya habíamos tomado. Si de verdad estamos dispuestos a soñar desde lo más profundo de nuestros corazones con una nueva sociedad, debemos convencernos de que María es nuestro camino. Todos los acontecimientos de la vida extra-ordinaria que mencioné al principio tienen un significado más, y es el de la interpelación que nos hace María a poner nuestros ojos en Ella y estar dispuestos a vivir la aventura extrema de perseguir los más altos ideales llenos de esperanza.
Mis saludos especiales a cada miembro de nuestra Juventud en este tiempo de gracia, felicitaciones para los nuevos aliados y espero que sean muchos más lo que puedan experimentar el regalo de saberse profundamente amados y elegidos por La Mater sabiendo que:
“UN HIJO DE MARÍA, JAMÁS PERECERÁ -P.K.-”





